Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Actualidad. Mostrar todas las entradas

Lúcidas reflexiones sobre la lectura y el mundo editorial

Hoy aparece en la última página de El País una entrevista muy interesante al escritor Alberto Manguel. La edición al por mayor, la pérdida de criterio en la selección tanto del que lee como del que publica, y la experiencia del libro como fuente de inagotable conocimiento y diversión, son algunos de los asuntos que trata.

De paso aprovecho para recopilar aquí una serie de artículos sobre este interesante personaje que invitan a dejarse llevar por el deleite intelectual:

Especial 'Novela Negra' en Babelia

El suplemento cultural de El País dedicó esta semana su núcleo principal a la 'Novela Negra'. Si les interesa, desde los siguientes enlaces pueden acceder a los diferentes reportajes que configuraron su contenido:

Geografía de la sospecha, por Santiago Gamboa.
Postales sangrientas, una entrevista a Harlan Coben realizada por Andrea Aguilar.
Cuando el pasado es el lugar del crimen, por José María Guelbenzu.
Hermandad criminal, por Justo Navarro.

A. S. Byatt – “La mujer que silba” (Emecé)

Hasta ahora siempre me había ocurrido que en cuanto me acababa de leer un libro, la emoción del final me llevaba a querer hablar sobre él enseguida. Con La mujer que silba no fue así. Lo acabé algo desconcertada y decidí madurarlo, a ver si llegaba a la conclusión que la autora de una manera u otra había planteado. Lo curioso era que a mitad del libro, en muchos pasajes había conseguido impresionarme con sus palabras y recovecos, y las expectativas a lo largo de sus páginas estaban siendo altísimas. Por eso me sorprendió que su final no fuera apoteósico.

Ya me había entusiasmado antes con una novela de Antonia Susan Byatt. Años atrás, Posesión me había embaucado de esa manera enfermiza en que solo lo hacen las grandes novelas, que no puedes dejarlas hasta que llegas a la última página. Dos historias de amor en paralelo, separadas por un siglo y unidas en el amor a la literatura. Con La mujer que silba parecía que me iba a ocurrir lo mismo: varios personajes con experiencias muy diferentes que se entrecruzan en torno a una universidad inglesa en plena revuelta de 1968 y que aportan reflexiones sobre el amor, la revolución, la utopía, la mente, la vida. Bueno, y en cierto modo me ocurrió lo mismo; a pesar de su complejidad, no podía parar de leer, quería saber más y más, aunque esta vez el remate no me resultó tan satisfactorio. Y después de dos meses desde que la terminé, sigo sin tener la sensación de que el círculo se haya cerrado.

Seguir Leyendo...

Byatt plantea una novela ambiciosa. Como en Posesión, vuelve a jugar con varios géneros literarios dentro de la misma obra -el cuento, la carta, el monólogo interior-, que asigna a cada personaje como seña de identidad, y hay más de diez que en algún momento adquieren el cariz de protagonistas aunque yo me quedaría principalmente con dos, Frederica Potter y Joshua Ramdsen, por ser las personalidades más fuertes y decisivas en la obra. La primera es una profesora de Literatura de la Universidad de North Yorkshire, divorciada y madre de un hijo que es disléxico y que a pesar de sus dificultades de aprendizaje tiene una madurez y una inteligencia muy desarrolladas para su edad. Cuando empieza la historia ella se encuentra en una encrucijada, la enseñanza ya no parece tener ningún aliciente para ella en un contexto en que únicamente se enarbolan pancartas, se pretende abolir el pasado y se cuestiona la vigencia misma de la educación porque mata la imaginación y constriñe la libertad del inocente ser humano. Este es uno de los enfrentamientos más vibrantes con uno de los líderes de la autoproclamada ‘antiuniversidad’:

“-Bueno, ¿de qué le gustaría hablar?

- Bueno, podríamos hablar de mi idea sobre la educación. Es diferente de la suya. Creo en la importancia de aprender cosas, de conocer cosas. No creo que todo se consiga sin esfuerzo.

-Es usted una persona convencional. Me di cuenta de ello en cuanto la vi. Supongo que ha tenido una enorme cantidad de ello.

-¿Una enorme cantidad de qué?

-De educación.

-Bastante. Fui a la universidad. Estudié literatura. He llegado a la conclusión de que uno consigue pensar mejor por sí mismo cuando tiene una idea de lo que otras personas han pensado y de cómo lo han hecho”.

A lo largo de la novela ella va evolucionando: deja su trabajo para empezar a presentar un programa cultural en la BBC, abandona una tormentosa relación con un joven matemático relacionado con una secta religiosa que se formará cerca de la universidad y conoce a un científico un tanto misógino que al principio le enerva y que paulatinamente se convertirá en un interesante cambio de rumbo para su vida.

En las casi quinientas páginas del libro Byatt aporta interesantes reflexiones en temas muy variopintos y, lo que es más difícil, lo hace de una manera fluida. La memoria y la cognición, el comportamiento gregario en un grupo pequeño, la vida sexual de los caracoles y la genética, la religiosidad, la terapia psicológica. El segundo personaje central que citaba más arriba es Joshua Ramdsen, que luego se hace llamar Josh Lamb. Se trata de un enfermo internado en un psiquiátrico de la zona que posee un enorme poder de atracción entre los que le rodean y que consigue transformar lo que era una terapia de grupo en una secta religiosa que vive aislada en una granja, siguiendo los dictados de su fanático líder. A través de Ramdsen y sus visiones místicas que se hunden en una infancia traumática, leemos sobre San Agustín y sus primeros escritos relacionados con la secta de los maniqueos. Y alrededor de este magnético personaje, también nos encontramos con Wittgenstein, Kierkegaard, la espiral de Fibonacci, John Donne, Carl G. Jung y su Discurso sobre la sombra. Un cúmulo de referencias que nunca resultan excesivas ni desafortunadas, sino que conforman la intensidad intelectual que es La mujer que silba. Sin embargo, es el final, como decía antes, lo que resulta decepcionante precisamente por haber levantado tantas expectativas. Muchos personajes se diluyen en los últimos pasajes y no sabemos qué ocurre con ellos y otros, que habían apenas aparecido adquieren importancia en una conclusión que no es tal. Una novela con ese planteamiento necesitaba un clímax a la altura.

Aunque el escenario parezca muy insospechado a mí me ha resultado muy enriquecedora su lectura y es más, considero que su reflexión sobre la radicalidad por la radicalidad tiene plena vigencia hoy mismo porque, como entonces, vivimos en un mundo en crisis. En una de sus columnas de los miércoles Elvira Lindo comentaba hace poco los últimos actos de boicot a conferenciantes (Rosa Díez, Dolors Nadal, María San Gil) en pleno ambiente de campaña electoral, poniendo como ejemplo algo parecido que le ocurrió a Saul Bellow en un contexto calcado al que muestra La mujer que silba. Como dijo aquel gran escritor estadounidense, “el radicalismo es el último refugio de los privilegiados”.


NOTA: Relacionado con todo esto, y sin voluntad de agotar a nadie con las referencias, recomiendo esta entrevista al filósofo francés André Compte-Sponville.

Muere Norman Mailer

El excesivo escritor estadounidense Norman Mailer murió ayer a los 84 años. Permanente agitador y protagonista de polémicas a lo largo de su vida, Mailer había escrito hasta cuarenta obras entre novela, ensayo, poesía, teatro, biografía así como numerosos artículos. Él fue precisamente uno de los instigadores, junto a Truman Capote y Tom Wolfe, del nacimiento del llamado Nuevo Periodismo, una corriente literaria surgida en los sesenta y que proponía aplicar las técnicas de la novela al relato periodístico. Hombre de ego descomunal, se creó a lo largo de su vida tantos amigos como enemigos, y sonados fueron sus encontronazos con otros escritores como Gore Vidal o con el movimiento feminista. Su enorme personalidad siempre fue unida a una obra cuya voluntad también era la agitación, especialmente política, con libros como Los desnudos y los muertos (1948), sobre la II Guerra Mundial o ¿Por qué estamos en Vietnam? (1967). Ganador dos veces del Pulitzer con El ejército de la noche (1967) y La canción del verdugo (1980), Mailer también ejerció de guionista, productor, director e incluso de actor de algunas películas, aunque su gran vocación siempre fue la de escribir la gran novela americana. Entre sus últimos libros destacan El fantasma de Harlot (1991), sobre la historia de la CIA, y El evangelio según el hijo (1998).
Aquí están los artículos más interesantes que he encontrado sobre la noticia:

Página 2

El pasado domingo RTVE estrenó en La2 su nuevo programa sobre libros. Página 2 es su título y sí, el enlace está ahí porque el espacio tiene su propia web, un site muy completo que además de reforzar los contenidos, permite verlos de nuevo (o por primera vez, si uno se perdió el pase de las 20:15). Reportajes de temas de actualidad, novedades, comentarios de personalidades acerca de su relación con la lectura o breves entrevistas a escritores son algunas de las secciones que constituyeron la primera edición de un Página 2 que puede constituirse como el programa de literatura que la televisión española necesitaba. Veremos.


Unos Planeta sin sorpresa

Anoche se falló la última edición de los populares Premios Planeta. Bueno, es un decir, porque cuando se desvelaron los nombres de los ganadores pocos interesados en el trasunto esperaban escuchar otros que no fueran estos. Tres se barajaban, el del escritor y periodista Juan José Millás, el del presentador televisivo y escritor -los oficios van por orden de importancia para el interesado- Boris Izaguirre, y el del filósofo y escritor, últimamente metido en política, Fernando Savater. Los dos primeros son colaboradores en diferentes medios del grupo empresarial Prisa, mientras que el tercero es reverenciado por los sectores más conservadores de la escena estatal. Si a eso se le suma que los dos más reputados -el primero y el tercero- podrían verse heridos en el caso de salir escogidos como finalistas frente al otro, era lógico que el resultado final fuera el único posible con Millás como ganador e Izaguirre como comparsa.

De ese modo el grupo Planeta ya está consiguiendo lo que deseaba, que no sólo el aparato mediático al que está vinculado -Antena3, Onda Cero, ADN, etc.- celebrará la concesión de los galardones, sino que también lo hiciera toda la maquinaria de Prisa, con la Ser, el País y Cuatro a la cabeza (sólo había que poner unos minutos la radio para que nos recordaran la noticia). Ciertamente hace años que estos premios no se siguen con interés literario -se ha premiado cada tostón-, pero no deja de producir cierta tristeza que en la actualidad sólo sirvan para establecer una estrategia comercial que sólo impulsa dos libros, quizás los únicos que compre algún desinformado por el bombardeo publicitario, y que posiblemente no satisfagan las expectativas generadas.

Las novelas El Mundo (la ganadora) y Villa Diamante (la finalista) saldrán a la venta a mediados de noviembre.

Millás en la edición 2006 de la FIL de Guadalajara, México. (Cortesía FIL Guadalajara/Michel Amado Carpio)

NOTA AL PIE: Respecto al mecanismo con que funciona este millonario galardón -el premio literario más elevado tras el Nobel- ha escrito hoy en su blog Javier Ortíz. Les destaco un fragmento:

"Lo que no acabo de entender es por qué hay gente de reconocido talento –reconocido socialmente, quiero decir–, como Pere Gimferrer, (últimamente acusado de plagiario) y Bryce Echenique, Rosa Regàs, que se presta a esa comedia [la de ejercer de jurado, n.a.] no demasiado edificante. Tampoco sé cómo gente capacitada para distinguir un texto bien escrito de un bodrio acepta la presencia a su lado de alguien como Carmen Posadas, que sencillamente no sabe escribir."

Pueden leerlo completo aquí (si superan la primera mitad del texto, que nada tiene que ver con el asunto).

Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007

La escritora británica Doris Lessing ha sido galardonada hoy con el Premio Nobel de Literatura 2007. La academia sueca ha decidido honrarla con su premio por su "capacidad para transmitir la épica de la experiencia femenina y narrar la división de la civilización con escepticismo, pasión y fuerza visionaria".

Del siguiente modo recogían la noticia los medios más destacados de la prensa española:

El Nobel premia la literatura indómita e inconformista de Doris Lessing (ABC)

«Me dijeron que nunca ganaría el Nobel» (ABC)

"Éste es el premio más 'glamouroso" (El País)

El zumbido de su cerebro trabajando (Rosa Montero en El País)

Una obra pegada a la piel del tiempo (Ana María Moix en El País)

La abuela de Caperucita y el lobo feroz (Público)

Blogger Templates by Blog Forum